lunes, 16 de julio de 2012

En una Nube


Paco, el speedy Painting que estuvo la noche de Livin'Art en Mercantic, sentado en el sofá de Verde- Gris, de pintura hasta las entrañas y con uno de mis tocados en la cabeza, ante la pregunta de Elodie "¿Y qué haces?"  él  responde "Hablar con la maniquí"

A partir de ahí se han desarrollado bastantes hipótesis sobre dicha charla.
Todos imaginan pero yo sé (la maniquí es íntima mía, muchas horas de trabajo juntas)
Así que le pregunté y me mandó un mail con, más o menos, lo que le dijo a Paco.

Y decía así:

En algún momento de mi vida estaba tremendamente involucrada con la lluvia. 


De echo, era yo responsable del 45 % de los desastres naturales, universalmente hablando. 
Aprendí a caminar con mi cuerpo muy torpemente. Teniendo en cuenta el agua, que lo ocupaba, eran de admirar mis primeros pasos. 
Hubo un día que metí la pata en el centro de la tierra, por eso estoy segura que poco tengo que ver con la lluvia, con tus lágrimas. 
El día que metí el pie en el centro de la tierra el fuego me evaporó, repartiendo así todos mis jugos a todas las raíces y cosas vivas que guardaba el mundo. Entonces, durante cierto tiempo si, formé parte de la lluvia con el cuento ese de que las nubes la recogen y luego la lanzan, pero de eso ya hace mucho tiempo.. Mucho.

 Desde que el fuego me ocupa 
solo hago que arder.


Y ella es así de divina y él así de "perceptivo" que la pilló.

Buena semana a todos

Anna Blau

martes, 10 de julio de 2012

Te Quiero



Te quiero como querer verte cada día,
Te quiero sin esconderme y sin privatizarte.
Te quiero así, sencillo y tierno y cuidadoso.
Te quiero como dormir bajo el sonido de tu respiración
Como preguntar cada mañana qué soñaste te quiero.
Mi querer y amarte son lo mismo, 
Mi querer y deseo es mi caricia, 
Tu llamada, así te quiero,
Presente y bendito de detalles.
Con tu espacio inacabable
Y con mi espacio infinito.
Como para mostrarnos durante una vida 
Los distintos cuartos y cocinas y lavabos.

LOVE

jueves, 5 de julio de 2012

Oníricamente Hablando

En la playa. 
Caminamos con Chri y llegamos a una especie de final, un final de arena. El mar continúa. Perfectamente podría ser la posada AlMayer de Océano Mar. Solo veo mis pies rebozados. Solo escucho el ruido de sus pasos, unos pasos que se guardan los míos y dibujan



 “… Ayer domingo  recorrí los acantilados de la costa hasta Bakio. Te perseguí los ojos mientras te embriagaba la carretera. Te cogí la mano, aunque nunca me atrevo a hacerlo del todo, y la besé. Y tu me miraste un poco… y sonreías de medio lado y te chisporroteaban los ojos. En Plentzia dibujaste mis pasos dentro de los tuyos y nadamos desnudos los trocitos de océano…”. 

La arena, el paisaje dorado de la tarde, silencioso y tierno, se va transformando en algo frondoso, verde, húmedo y carnoso. Finalmente, en selva tropical…Y él está ahí, junto a Chri. Él que me dice “ven que te muestro” y yo que le sigo como lo seguí siempre, aunque esta vez, yo voy delante. 
Hay un cartel que parece sacado de ACME y que indica algo que no logro descifrar del todo, creo que es una dirección, no sé bien. Si sé que aquello no es un cruce de caminos, sé que aquello no es un final de nada. Yo sé que aquello es una continuación y que el lugar no me es desconocido. Una obligación. 
Allí mismo, detrás de la selva y la arena blanca, bajando unas escaleras, hay un felpudo marrón y más grande de lo normal. Justo enfrente, la puerta de un hotel. 
La puerta está abierta



Una habitación grande, cuadrada y luminosa. La ventana es toda la pared del fondo y dibuja el océano. Allí está, azul e inmenso con su macabra calma, una balsa de aceite. Allí está como un consuelo, como la opción y el viaje. Están allí todas nuestras vidas, todas nuestras muertes pintadas de azul bajo un cielo perfecto. 
Te reconocí nada más entrar. Eres exáctamente como sus ojos. El final del mar


La gran ventana tuvo cristales hasta que supe ponerle la mano encima. Después desaparecieron y las cortinas volaban . Acarician mi rostro quieto y el cabello danza como ellas, con el viento. Ellos están justo detrás, si alargan la mano me tocan. Chri y tu padre parecen espectadores de algo que va a pasar. Parece que en cualquier momento yo, voy a  levitar sobre la mar hasta desaparecer. 

Parece que en cualquier momento voy a explotar en mil pedazos. Parece que en cualquier momento vaya a megapixelarme por la estancia hasta formar parte del último rincón de todo. 
Es mi sueño y parece que en cualquier momento yo pueda ser tu y tu él y él yo y todos uno. 
Un cuerpo con lenguas, brazos y piernas sumados, un corazón pletórico de todas las cosas juntas.

Estoy en mis ojos que ahora son de un color distinto, un color lleno de objetos y lugares, como el mueble chino de peonías de la entrada de casa de la abuela, la mesa de un domingo en Francás con todos nosotros en pequeño y alrededor. Lleno del día que me perdí en la nada, del momento grandioso en el que creí percibir el todo. Lleno de una tarde en un laberinto, repetida la tarde, después, por otras manos y otros labios. 
El color desconocido y fugaz de la vida justo antes de perecer. 
Unos ojos de entera mansedumbre que desean surgir con la próxima ola, la hipotética y ficticia ola a rebosar de leones y elefantes furiosos en medio de la tediosa y callada marea. Unos ojos. Llevan dentro un poema de Celan, uno de Storni. Y yo me quedo tras ellos. 
Sobrevuelo la estancia sin un cuerpo físico, mi cuerpo es una pupila borracha de luz y un iris turquesa y resplandeciente que mira el mar por la ventana


Parecemos una pantalla, una película.
Y de nuevo en mí. Puedo ver la alondra, la golondrina, cientos de pájaros en uno. Una gaviota que trae una música desde el mar. Bate las alas acercándose a ras del agua y dibujando ondas que resultan pequeñas hecatombes marinas. Rasga las nubes haciendo tipografías en el aire.  
Entonces el sonido se establece como si formara parte de cualquier elemento. El sonido está en las paredes, en las sábanas, en las cortinas. Me miro las lineas de las manos y allí está el sonido. Las lágrimas de las lámparas, que nunca existieron antes, se desvanecen por la estancia. Yo encojo los hombros y cierro los ojos esperando el estrépito, pero no hay ruido, solo la música. Solo ellos que me miran, solo yo que miro el mar, y la música.



Y los sueños... sueños son
Montando del todo el espacio Livin'Art nos hemos dado cuenta con Elodie que aquello parecía un sueño donde las cosas aparecen y desaparecen sin demasiado sentido. 
Una bañera con patas de león llena de distintas vidas, una biblioteca con orden descontrolado, madres e hijas, mujeres y letras.

Os recuerdo que la fiesta de inauguración se hará el próximo 13 de Julio (viernes) a partir de las 20.00h en Mercantic

Os espero!

sábado, 30 de junio de 2012

Hola Destino

(carta a I)
Ahora puedo entenderlo

esta foto bonita la saco de este  lugar

Te encontré y sabía lo que se me venía encima. Lo anuncié a toda una mesa de conocidos e íntimos. Eras tu. 
Y entonces tu tenías los ojos tan negros y tan inmensos como un réquiem. Te había cruzado cuatro años antes, si, cuando tus ojos eran verdes como madreselvas, pero te perdí la pista el último año, justo antes de que empezáramos a odiarnos con tanto amor. 
Eres mi contradicción más adictiva. Resultas siempre tan familiarmente desconocido. 
Luego te me metes dentro. 
Hace un par de veranos buceamos Castelldeferro, y tu te enfadaste porque yo me escapaba y era carne de chiringuito y de mi teclado y de la caña con pescaito frito. También recuerdo las caricias desmembrándome. Arrancando mi brazo escribano, mi pupila espectante. Nunca hubiese imaginado el placer de tu ombligo lejano. Y siempre vuelves, siempre. Siempre vuelves y disparatas todo. Tu, solo tu, con tu mirada multicolor. Con tus cuadernos de vida y una sentencia.

Mi cuerpo, ahora, solo te encuentra si apaga el azul bajo el párpado. Si logro borrar los edificios, las montañas y los caminos. Solo te encuentro dentro de las palabras, de las letras, de tu voz inusual que solo reacciona cuando grito y entonces solo dices "hola"



Y yo suelto en un respiro "hola destino".

Bona nit y mañana todos a Mercantic...



domingo, 24 de junio de 2012

Fuegos de artificio


 Tenemos el Livin’Art en Mercantic a punto



 Ya lo teníamos vuelta y vuelta, eso fue la semana pasada cuando hicimos un simulacro de inauguración un domingo al mediodía. Simulacro. Utilizaré esta palabra como excusa tanto como mis compañeros de fatiga. Una excusa, más que barata, para montar una fiesta/inauguración/muestra/encuentro, nocturna. Así que se estableció un día, Viernes 13 de Julio a las 20.00h. En todo caso, si me dejáis mail. Recibiréis una invitación personal para asistir al evento. Arte, gastronomía, concierto y mojito, son las palabras clave con las que os intentaré seducir para que estéis sin falta.


Noche de brujas
 Si quitara el ruido de los truenos que me hacen brincar por las calles, esta sería una de mis noches predilectas. Yo quise calma y me vi regresando de la fiesta del pueblo por el camino trasero de la casa de la playa y con los pájaros anunciando el primer rayo de sol.

Tuve calma viajando hacia allí con mi amigo Carlos

el que toca la mandolina a la derecha
Una autopista muy lejos de aquella ap7 en la que la caravana se llamaba “5 horas” y te obligaba a comerte la coca en familia, apretujada contra el pecho de mi abuela e histerizando a mi padre, que se comía el bigote.
Tuve pies descalzos en la arena y mojito en mano en el chiringuito del Pirata junto a Carlos y Tere, pensando que qué feliz, que qué bien estamos leñe

la última creación (para que veáis que además de divertirme trabajo (y que todo es lo mismo))

Las hogueras se erizaban en la arena y los fuegos se deslizaban por el cielo y yo recordaba cuando soñé con mi futura, entonces, y pasada, ahora, casa de Formentera. La premonición más bella que haya tenido en mi vida.

Una habitación  azul
 cosiendo frente a la ventana. 
Un catre chico te arrulla 
y yo te canto una nana

“mi niño no tiene cuna
y yo con mis brazos le hago una”

Las estrellas bailan
Despierta
Las estrellas bailan

Y del cielo se disparatan cientos de colores
Y tus ojitos de tierra se llenan de flores




Y acabamos la copa y nos dirigimos al lugar ineludible en verbena de San Juan, la Plaza del Pueblo.
Y ahí estaba la típica y maravillosa orquesta de pueblo.
Increíble y divertidísimo.
Juraría que el cantante se había tragado a Bertín Osborne. Una jauría de abuelas divinas bailaban countri y aplicaban el paso a cualquier canción, una pasada. Y Carlos nos miraba a Tere y a mí que bailábamos como niñas e incluso, en algún momento, se le escapó un agarraito, un ademán de bailarín nato.
Y cuando Carlos nos abandonó, a Tere y a mí nos dio por cerrar otra vez los bares y brindar por todos los hechizos. Nos dio por regresar por la playa saltando hogueras a la babalá, pidiendo deseos a destajo.

Os dejo con una clienta especial, porque me acabo de acordar....
necesito dormir!!

Buena semana, qué digo buena, la más espectacular semana para todos! Como dice una amiga: Mejor Imposible!

Y siempre así

LOVE


jueves, 21 de junio de 2012

A Destiempo

Se abre una brecha. Empieza por el pie. Es el pie izquierdo y tontamente pienso “mi pie izquierdo”


Escucho el nocturno de Chopin una y otra vez. 
Me cobijo del calor en mi terraza y cierro los ojos. Noto como los omoplatos se despliegan como abanicos alados



 La brisa ha dejado de ser el secador de pelo que nos atusó todo el santo día y ahora tiene un aire de verbena, de farolillos, como a mí me gusta. Entonces el dolor se esfuma mientras las teclas se instalan en mis párpados y solo soy un instrumento de la melodía grandiosa que me ocupa.   
Y paseo por el teclado 


Estoy en aquel día que el plancton me sorprendía una noche en un embarcadero des Pujols y creí bañarme en una balsa de purpuharina. La noche que me inundé de luna y de fondo del mar.Yo creo que morí o nací, como siempre, confundo los términos.

Intento saborear aquella cena con Martin Codax en el paseo marítimo de la Barceloneta con mejillones al vapor y tan poco en los bolsillos y tanto en el corazón. 
Cierro los ojos y estoy en aquella amahaca abrazada al mundo. Aquel día que las estrellas se me cayeron encima. 


En las pestañas se esconde un paseo en Cholila detrás de unos ojos verdes y de un carro tirado por bueyes. Un gato perdido en los Siete Lagos simulando un cotidiano conmigo. 
Por mis mejillas corre el tornado de mariposas azules que decidió tantas cosas en mí. 
Se me han dormido las manos y sueñan con la jacaranda y tu posado maravilloso e improvisado para nuestra colección de fotos archivada


El tiempo se lleva toda clase de formas consigo...

Me despierto en tu cuadro y me acerco a tí y te soplo un cuento, una idea inocente y pura y, siempre, a destiempo.

 Cierro los ojos, cierro los ojos tan fuerte que no sé quien escribe, quien me dicta las palabras, los lugares. ¿Quien soy? Me pregunto mientras Chri me despierta “¿Me pones aloe en la espalda? Me he quemado” Y en su voz me encuentro. También en la música. Porque el nocturno de Chopin se me lleva siempre, pero siempre, siempre, tengo dos voces a las que volver.



Bona nit... zzzzzzzzzzzzz

miércoles, 20 de junio de 2012

Ciertas Alturas


Estoy en Gratacós
Acabo un tocado con aquella maravillosa tela con apliques del traje de torero. Lo acabo y me planto en el almacén para fotografiarlo en modo photo booth, bastante precario.
David, uno de los compañeros de lugar, me recrimina ese fondo de telas que tanto trabajo le da. Y yo que me encanta me planto y decido "de perdidos al río", y ahí la foto.

Las noticias del día corren como sendas y me alucina siempre ver cómo de diversa es la vida.
Y yo no sé, estoy incierta.
A estas alturas aún no sé si se disputa pasarela en Ibiza


A estas alturas y sobretodo hoy, veo que he estado esperando en candeletas que el invierno se esfumara y que llegara el calorcito del verano. Y que justo hoy, a estas alturas, no sé exáctamente para qué quería el veranito.

Ya se verá, que el "ya veremos" viene siendo mi filosofía últimamente y aún con la incertidumbre no he encontrado mejor modo de relativizar ciertos enroscamientos.

Mi deseo