jueves, 20 de junio de 2019

Ya no me llamo Julieta


"el problema de vivir de la chorrada es ponerse serio"
Paco

Un día llegaré cantando por el bosque
y cantaré tan bien que tú creerás que soy otra
 y te quedarás sentado mirando a la luna nueva, 
cuando la luz se le asoma y la lleva,
balanceando el sueño al que nunca abriremos la puerta. 
Tu fusil apoyado, sin munición, con las flores dibujadas que un día me quisiste dar,
pensando fríamente en lo que nunca fuimos capaces de hacer.


Soy de aquella generación 
que perdemos la mirada al final del vagón y cuando anuncian la próxima estación siempre nos sale ESPERANZA

⇒nos hemos puesto muchas trampas y poca ley


Amar es otra cosa, y está justo allí, al final del vagón

Descarrilar es posible aunque estadísticamente improbable



jueves, 25 de abril de 2019

Si Nadie Volara

Si nadie volara
las aceras temblarían de ruido. 


Los pasos pesan cuando uno no sabe elevarse un palmo. 

Si nadie volara, 
el encuentro sería mórbido y  limitado, 
las nubes serían  compactas y dolorosas,
pues las nubes hechas están  para eso. 
Las nubes están diseñadas para poder volar 
¿Por qué, si no, las atravieso con mis dedos?
... 
Si nadie volara, 
no podrías estar viendo  la belleza impresionista desde el lomo de una tórtola. 

Quizás podemos dar unas clases, 
que se pierda el miedo, 
así se abandonen las memorias que se arrastran
en favor de un instante. 
Cuando le agarremos el gusto, 
podremos quedar una vez a la semana, 
nos haremos cosquillas en la copa más alta y la hoja más suave, 
la primera que besa al rocío. 
Cuando le cojamos el puntillo
quizás decidamos quedarnos en tierra
cultivando el huerto, cuidando del jardín.
Volar será un juego y acto de libertad y consciencia.


Al vuelo solo se le pide poco peso, 
verás que no es poco y lo bien que nos irá.


Si nadie volara hay poemas que se quedarían a oscuras.

Anna Blau

lunes, 1 de abril de 2019

La Fuerza Invisible


Camino 
busca a 
Señales.


Sin duda, han sido ellas las que la han metido en 
Laberinto. 
Mientras, detrás de  Luz
va, y la ciega Brillo.
Tiempo tiene la palma ruda y rallada.
Ha sido muy valioso, 
pero debes dejar su mano para agarrar una más pequeña, 
más tierna y llena de necesidad. 


Laberinto, ahora, no te ofrece Horizonte. 
Aunque {Ahora} sea la paradoja más bella y dolorosa.
Hoy es primavera, y ha de florecer.

Mira hacia arriba, toma un sorbo de 
Espacio

Los pájaros siempre van a algún lugar. 
El buen pájaro, el viento catabático vestido con susurros empíricos. 

Paso deberá ser firme para atravesar las puertas que no se ven.  
Dudar de Confianza  siempre te escupe al lado malo de las cosas.

Se han vaciado las palabras, y ahora hay un cuenco enorme para recibir a esa desconocida que te abrazará en la noche más oscura, que caminará las playas infinitas y azules, los callejones dibujados y las azoteas que muestran a Sendero
Letradebes ordenarte.
Se ha de amansar a Paciencia


Semilla crece a su ritmo, con el agua precisa y con buena tierra.  
Sin agua no es justo culparla. 
Sin tierra es de locos tanta expectativa. 
Semilla le cuesta morir y está llena de oportunidades, 
vuelve a ello por motivos estacionales,
con otra fuerza y un nuevo brote. 


A  Letras le pasa lo mismo, 
se ordena correctamente en el lugar oportuno y no en otro.

La próxima vez que esté en el balcón de la ciudad, no te pediré escondernos en un bosque. Algunos momentos son valiosísimos y la prisa los mata. 
Prisa quiere tenerte dentro cuando ya te tengo. 
A veces, Prisano me deja ver a Claridad


Cuando tu mirada está llena de explicaciones que callas me da igual que no me tengas, 
porque yo te tengo, en el sentido del verbo que sujeta y nos agarra con fuerza con tal de que no caigamos.


Sujeto y Verbo somos,
para lo bueno y para lo malo.

Son así las cosas invisibles, 
la magia de la que fardo y que me obliga a perderme tantas y tantas veces.  
Siempre estará aquel penúltimo lugar donde aceptas, por fin, que te has perdido, donde de nuevo se debe aprender a caminar, se aprende a hablar, se aprende a decir mamá por primera vez, de nuevo. 

mamá y yo
Se llama Laberinto y allí, solo se necesitan alas. 

Laberinto,
Deja que compruebe el último vértice, el que nunca antes he tocado,
el de la Fuerza Invisible.

escultura de Paco Lasaosa

- petita i blanca- Toti Soler



domingo, 27 de enero de 2019

Chapeau!


La ternura es un deseo 
Y una posible solución 
A casi todo

Gran exposición muy recomendable:


Gracias a la colección Antoni de Montpalau por guardar, cuidar y exponer nuestros trabajos.

casquette pell de prèssec+frontal de fieltro
con aplique gratacòs y joyas de azabache anna blau atelier

Un impulso para seguir

GRACIAS
Love & Hats
 (Y gràcies Manu i Aida per donar-me la mà)

viernes, 28 de diciembre de 2018

Santas e Inocentes


En manos de la tierra, en el regazo del mundo, en los ojos del Guadiana y de todos los ríos


En el precipicio del mar abierto, en la gota malaya de la ola, en la justa medida y consideración del viento, en el veneno mortal del aire y el placer del sol de invierno.

En el barrizal y en todos los corrales 
donde bailan bestias que no saben a dónde van.
En la Ap7 y en el camino de piedras,  
en el tronco de la hiedra y de la buganvilla armada. 
En la soledad amada y en tan buena compañía.


"Preparadaslistasya" para la avalancha.

Hace tiempo que habitamos  el alud.
Preparadas para vivir acurrucadas en el lugar más frío.
Hemos sido muy obedientes, grandiosamente obedientes, de matrícula de honor y deshonor.

Preparadas para la inmersión y para que, por fin, todo sea azul menos nuestros golpes.

Hay  bombas que viven en nuestras miradas
 Bombas que programaron tras nuestras pequeñas pupilas, pupilas adolescentes, adultescentes pupilas,  mujeres y señoras pupilas a las que seguimos dando brillo desde que algún terrorista dejó en jaque y mate a nuestra inocencia brillante


A base de zapatear, correr, alicatar, reír y de frotar, es el mal el que se va rodando por la mejilla púrpura.
Son nuestras lágrimas las que van rodando por todas las mejillas púrpuras. 
Tragar saliva y cogote. Nuestras lágrimas se hacen parque acuático de toboganes en bucle, deslizándose entre pecho y espalda llegan a un corazón que, con mucha suerte, sigue vivo y cristalino.

La tristeza de mis ojos no eres tú
La tristeza de mis ojos viene de lejos,
Cuando las grandes mujeres de mi tribu
Murieron mil veces bajo yugos como el tuyo


A ti ya no te podemos más,
debemos gritarlo porque parece que te hayas acabado y, de pronto, vuelves a estar en las noticias,
en casa de mi vecina, en la escuela, en las manos de una abuela, en la caja de un supermercado y etcétera.
Y vuelve a morir un hada frente a la incredulidad del mundo  


Hombres, mujeres, niñas y niños:

En esta vida estamos para aprender a amar,
A AMAR
A amar tan fuerte que se oiga.

En manos de la tierra, en el regazo del mundo, en los ojos del Guadiana y de todos los ríos. En el precipicio del mar abierto, en la gota malaya de la ola, en la justa medida y consideración del viento, y en el veneno mortal del aire y el placer del sol de invierno.

Aquí y en la china conchinchina.

Por un mundo en que las relaciones estén basadas en el respeto, la libertad, el placer, la protección y la empatía. Por un mundo donde sepamos mirar con el amor que nos merecemos.
 Feliz 2019
*a las mujeres y hombres que amo, gracias

Anna sense Blaus


lunes, 8 de octubre de 2018

Los Amantes del Triángulo Ventricular


No me mires quererte
 ⇹
Verás que yo disimulo frente a esa luz que se enciende en tu pequeña niña. 
Yo no te miro, cierro los ojos. 
Cuando recién me amarras y depositas todos los besos de la semana.

Porque somos un lujo con patas, y que patas y que manos.

Y los besos de bienvenida…


Uno porque me gustas tanto, 
otro porque eres tan bella, otro porque me siento culpable, 
otro y otro que llevan el presente perfecto de lo que siento por ti, 
otro se me ha caído y otro no era para ti pero eso que me llevo, 
espero tener uno que te absorba y te traiga de vez en cuando a mi otra vida.


Porque tu piel, porque tu olor, porque tu sexo, 
no hacen falta tantas excusas para desparramarse de uno mismo un momento, 
el día que dura tres horas
y que muerde.
Nadie sufre en el hotel del amor.



Allí donde se salva, se traiciona, se zurce y donde nunca se descubren las mentiras, solo se descifran sin que duelan, como una piel muerta que cruza un alfiler. 
Nadie se llama por su nombre y un quien es quien derrumbaría los muros de un soplido, 
morir en el hotel del amor sí sería justicia poética de fatal entendimiento.

Allí donde los ascensores se coordinan, 
donde no hay cafetería y el reverso de las ventanas son el espejo al que nadie se quiere asomar.
Me gusta mirar tu espalda en cuatro planos distintos. 

Mirarnos desde el techo, mirarnos infinitas veces los dedos, el sexo, los dedos, el sexo..

En las puertas del hotel del amor, uno se despide como si un resorte lo mandara a tomar por saco, a la semana de verdad o a la de mentira, 
pues quien sabe quien somos y qué pensamos y qué queremos 
sus huéspedes.



PD Solo los amantes sobreviven💙




lunes, 9 de julio de 2018

De la Inocencia

"Soy un niño salvaje, inocente, libre y silvestre.
Tengo todas las edades, mis abuelos viven en mí.
Soy hermano de las nubes, solo sé compartir.
Sé que todo es de todos y que todo está vivo en mí.
Mi corazón es una estrella y soy hijo de la tierra,
Voy a bordo de mi espíritu camino a la eternidad"
- Niño salvaje- Canción tradicional


Cuando la inocencia es pura nos tiemblan los labios.

Caen las piedras de colores,
caen los cristales que el mar pulió y plantó en nuestros bolsillos.
El ombligo espiral de una sirena canta
 justo antes de salvarnos del revolcón de una ola, 
aquel día en la playa, 
cuando tu madre y tu abuela paseaban por la orilla sin saber que morías.

Cuánto peso llevaba en los pantalones antes de dejarte ir.. antes de dejarte a ti ese camino cromático que, avaro, recogiste solo para quedártelo, sin más.

Es inevitable, no se recuperan las cosas que ya hemos entregado.
Es inevitable, una lamprea es una lamprea, una fría criatura que se te come.


Qué anestesia tan profunda el final de la inocencia.
  
Solo, solo queda mirar fijamente al ombligo del mar 


Hasta la firme convicción de que el espiral es un círculo
y de que el círculo no tiene fin,
y de que el fin es el principio, de que los labios tiemblan de nuevo y de que tienes una nueva especie en la lista a la que ya no das de comer.


Fotos y texto: Anna Blau