jueves, 17 de mayo de 2018

Salvar las Flores


Hay errores que se visten de abismales que, además de no ser graves, son vitales


Si yo no hubiese venido a regar las flores, estarían mañana muertas del todo.

 Antes de saberlo, he venido al pueblo solo porque el sol se caía en esta dirección. 
Previo a esta parte, en un andén, hice una promesa de coger el primer tren que pasara. Pero, finalmente, cogí el segundo y me trajo aquí. 
Después he sabido que no fue casualidad coger el segundo tren y que tampoco fue razón de peso la dirección por donde el sol reposa. Yo vine, verdaderamente, porque a  mis flores les faltaba agua, por eso he venido, para salvarlas.




Hay un perro que ladra en la casa de al lado y quizás pique a la puerta del vecino porque quizás también a él, al perro, le falta agua. 
A mí a veces me falta.
Mis flores estaban sedientas.
El jardín me agradece la presencia, creo que he llegado a tiempo y es lo único que me importa. Es miércoles y es lo único que me importa.



Que al olivo lo embellece igual la noche y que su copa se mueve sutilmente como si brindara conmigo y mi cerveza fría. Que los hijos del girasol  plantado quizás mañana despierten y se echen a andar. Que la buganvilla recibe mi empujón y no va a detenerse, porque sería un desmán y yo hoy no me lo merezco. 
Mi empalte de geranio estaba a punto de decir “Sí, quiero” y ahora está ofendido y como la rosa del principito me tose

AGUA AGUA AGUA AGUA

A veces es simple y mortal, la necesidad 

Anna Blau

lunes, 2 de abril de 2018

La Diáspora del León


"En el bosque frondoso siempre hay un claro"


¿ Te acuerdas aquella casa que buscamos en París?
Se habían congelado las estatuas y la primavera nunca llegaba. En el carrusel de la placita al final de la Rue Benard nos abrazábamos temiendo, profundamente, que aquel frío quemaría las flores y que no habría un pétalo que contar.
Tú y yo parecíamos invencibles 
como parecen los pueblos cuando se organizan en un corte de luz repentino. 
Pero tú y yo, como el pueblo, no vivíamos bajo nuestro propio criterio. 
A ti y a mí, como al pueblo, nos aporreó la autoridad que nos habíamos regalado en un alarde de responsabilidad y organización y por respeto a nuestros mayores.



Apoyados en el abrigo mísero de un portal de ricos nos besamos hasta saber que jamás saldríamos de aquello. Porque aunque el beso gritara que las normas están para saltárselas no supo nunca brincar por las calles sin caer, irreparablemente, en la tristeza de las estatuas congeladas o en la hipotética desaparición de todas las flores. 
Son aquellas primaveras las que esconden el secreto de nuestro fracaso.
Y ese, justo ese momento, ya no volverá y es preciso que así sea
¿pero te acuerdas?



¿Te acuerdas de aquel catre pequeño junto al ventanal?
Supongo que, como nosotros, jugaban las nubes a la libertad con sus formas.
Debes reconocerme el talento de adivinarlas mucho antes que tú.
Porque tú vagabas en mi ombligo y te inventabas otro tipo de cosas más lucrativas.
Pienso profundamente en tu dedo, recorriendo aquel pequeño círculo que escondía tanto,
y me desnuda a la nostalgia de un cielo amarillo como la flor silvestre que, finalmente, era casi un invento por explotar frente al frío.


et voilà
Sobrevivimos siempre gracias a la diáspora del diente de león⭃💙

sábado, 30 de diciembre de 2017

El Cor Robat



Él es diferente, 
es un oso enorme que lleva tres inviernos sin domir
Por el día  busca la senda por la que se cuela el sol
  un ruido lo enloquece


Pum pumpum pum pumpum


Esconde la mano antes de tirar la piedra y tiembla
En fin,
Encuentra el corazón robado y solo quiere callarlo
 Lo abraza y duerme



Mira hacia arriba
Y ve las hojas entre las nubes.
Desliza sus ojos y, de allí,
Nace un tronco hasta la tierra.
Toma las raíces con sus manos
Y las desliza suavemente al vientre.
Sus alas yacen.
Todo lo que necesita
Está al alcance de sus dedos.
Como un vidente en un teclado
Toca:
Piedra, tierra, raíz, piel, hierba
Piel, hierba, raíz, tierra
Raíz, piedra, tierra, piel


Querida bestia,
Hoy espero que no tengas miedo,
Aunque sea de noche y esta senda esté cubierta de hojas.
Aunque todo haga ruido
y te encuentres solo,
Ya he salido a buscarte.
Cuando por fin te encuentre,
Tu me mirarás con un nudo en los ojos
Y yo te miraré para desatarlo.
Y tiraré el tiempo por la ventana,
Y tiraré del hilo hasta que pueda alcanzarte,
Darte mis brazos hasta donde lleguen.


Sé que te puedo abrazar y sé que no tienes medida.



Tiro del hilo
Dice:
Tu escápula marca el límite en este cerro.
Tus ojos escapan de un cuerpo que yace sobre una tierra, llena de una cima altísima, donde sólo crece un árbol y duermen tres perros. Al árbol le brota el sol de la tarde y es tan alto que por la copa desprende hojas de otro invierno.
Y ella tira de la brizna que desprendes. Tira como las bestias tiran de su cría, dulzura y dientes y el hilo cede.
Deshilacha nube a nube, hoja a hoja. Y una seda que no es de este mundo le surge al paisaje. Al hilo, del tronco, le cuesta la corteza, pero no se parte y sigue el tronco desapareciendo y formando un nido en sus manos. Blanco, verde, cobre, marrón, negro, y sigue a la tierra el hilo. Se deshilachan las piedras como si su mundo solo fuera una ilustración. Mientras, los brazos son como una rueca que buscan el alfiler que mora por su cuerpo. Y ahora un perro blanco y canela que duerme plácidamente mientras desaparece, y ahora otro perro negro del que se lleva el color de un ladrido. Y se deshacen las flores y la rueca de sus brazos baila a toda velocidad haciendo un ovillo y le abraza por la cintura la soledad, el color de aquel día, de aquel árbol, de la tierra, las flores y ahora ya el tercer perro del cual se apropia el tono gris de un suspiro.
Sin capacidad ya de poder mover un dedo por tremenda maraña en brazos y torso se lanza montaña abajo haciendo la croqueta. Ni que decir tiene que se lleva todo por delante, la montaña desaparece y con ella el camino mientras sigue rodando, rodando, rodando. Una crisálida duerme en un río que la lleva.

¿ Te importa que llore un momento? Es por el tiempo que lancé por la ventana.




Me encanta pensar que tenemos un primer beso por delante

FELIZ AÑO A TODAS Y A TODOS

miércoles, 22 de marzo de 2017

La velocidad del alud


En la hoguera de las vanidades, justo recién apagada, yace el vestido de una amantis. En el jardín, pocas delicias. 
El sonido de una aspiradora descarrila una riera seca y silenciosa, los insectos y los gatos allí, se distribuyen un botín lleno de zarzas y se siguen la corriente.

Busca algo que le recuerde quien era, cómo amaba, el gusto extraño y excitante de una cabeza.

En la esquina de todo, una cala mustia.


En la hoguera de las vanidades, justo recién apagada, se han desprendido los bracitos secos de su vestido. Pero la amantis no lo sabe, no le importa y salta igual.

Hurga en los años y encuentra un zapato perdido, aunque le encaja ya no está para llevar tacones y lo lanza como si fuera una piedra que bota en un lago, una moneda en un pozo que reniega a solo caer. 

 Y sigue buscando un objeto que no la obligue a objetar.


Hay un montón de imágenes que se desplazan entre los ojos, las orejas, los orificios de la nariz. Hombres que entran y salen, mujeres que bailan, vinos, tartas, dibujos en los manteles, cuadernos, trenes. Risas que hoy suenan lejanas, como si vinieran de un vecino loco del que nos separan dos metros de muro de contención. 


Y se mueve todo a la velocidad de la luz, 
en medio de un bosque en el que justo ahora sale el sol. 


Se mira en el espejo del tiempo, 
no puede verse y como el vampiro 
vuela a buscar un cuello al que aterrar. 

Solo los amantes sobreviven, 
es tan extraño encontrarse por fin y ya no estar.

En las brasas de las vanidades danzan débiles recuerdos que se queman los pies.


LOVE & HATS

sábado, 31 de diciembre de 2016

Tous les Matins du Monde

" Cuando yo tenía tu edad era tan menuda que un día que estaba enfadada el viento me levantó y me llevó muy lejos con mi paraguas rojo, rojo como una amapola, rojo como una palabra de amor, mi amor."
Elogio de la nada- Christian Bobin



Cuando me llamas de madrugada, me pregunto en qué lugar de mi mente vives
y tu franja horaria

Me pareció que en la noche, hacia las cinco, 
en mi cabeza se amontonaban respuestas y alas torcaces,
tan grises como inquietantes y comestibles.
Allí estabas,
recordándome que te has desnudado para invierno y que es una manera de disimular
el rubor y el peligro del placer


Que en primavera ya veremos si el amor perdura
.......

El tallo esbelto se ha desvanecido pero en la tierra se esconde el brote que persigue la luz
y dice Bobin " el amor no revoca la soledad. La perfecciona. "


Haces propósitos todos los años,
ordenas la casa,
tiras la ropa que ya no necesitas
pones en fila al caos
y te quitas por los pies el oxímeron de tu vida
¿cómo un abandono te puede perseguir?

¿Y de qué nos vestiremos el 2017? 
Año 1, año del gallo

Signo de la madrugada y del despertar


LOVE & HATS

Os deseo un feliz feliz año 2017. Gracias a los que estáis por estar en mi vida, definitivamente no os merezco. Pero os amo y soy perversamente avara con vuestro cariño, me lo quedo todo, todo mío.
Amor para mi abuela y para mi Graciela que ya viajan y juntas vuelan. La vida es distinta sin vosotras pero las partidas te muestran este vicio mío de no escatimar, lo doblo y lo veo!
A los estafadores "cierra la muralla", mi deseo para vosotros es feo de ponerlo aquí, otro día será.
Mis Manus, mis Marías, mi Debbie y mi Aida, Sonia de mi alma. Ay Adela y Paoliña. Natàlia y Miriam.. Mis hombres ovales, mi H muda. Feni y Mi familia y mi Oriol, mi pueblo y estas calles.


FELIZ 2017
Anna Blau





jueves, 22 de diciembre de 2016

El Amor en la Nieve

Esto le ha pillado como le pilla al nido los desnudos de otoño,
se ha quedado en ramas.

Desguaza un pasado como si no fuera el suyo. Erosionada como la isla después  de diez años, casi desconocida. 
Y al volverse a ver:


 “encantada de conocerte, deja que te mire y cómo hemos cambiado”

Un carboncillo bajo la ceniza del día después ¡traidor! débilmente prendido en un contenedor de orgánico.

La gran hoguera más tarde, qué decirte, ni si quiera su belleza es cosa de una traición, aunque ardiente fuera, la traición, digo..
La hoguera va a su aire y quema, dejando horizontes de otra guisa, obligando a la fauna a sobrevivir y a construirse a la larga otras floras. ¿Y qué fue antes, la flora o el fauno?



Toca desmentir un vericidio, vengar un bellicidio, soltar a los perros y a todas las bestias, que todas respondan de una vez a un grito y a la carga mis valientes.

Ya me dirás tú donde quedó aquello de hacer el amor sobre la nieve. 

Los desnudos en invierno son un infierno según cómo te pillen. Que a falta de pasión buenas son mantas, y aunque el invierno se esperaba, a ti no.



Cuando un globo de agua fría te estalla en la cara solo puedes disimular y secarte y seguir caminando como al que todo le va bien, incluso.

Dicho esto ha de volver por justicia al otoño que ha obviado.  Siempre a punto cuando todo está  para desvanecerse.  La gata flora llora a un otoño que ni miró.. Su abandono no duele, por supuesto que volverá.
Y el invierno es tan alto y tan guapo... 


¡el otoño ya fue y te aguantas!

lunes, 15 de agosto de 2016

Acróstico De Una Noche De Verano



Das tumbos como un fuego fatuo
Estela fugaz que se detiene en agosto
Urge el deseo, Perseida

Nada ya será como pensabas 
Antes  crecerán las hojas en el suelo y
Nadie sabrá como llegó él,
Otoño 

Como el pájaro en la pequeña mano
Herido del amor que aprieta
Expira, no hay más

Dirás que nada temías 
Estrella que mueres

Vanamente recoges hojas con urgencia
Enciendes las flores secas de una primavera
Ruge un león mientras duermes

Antes de ti 
No habían estaciones
O solo paseaban en silencio