martes, 23 de noviembre de 2010

una puerta se cierra....

 Por el frío y por “los fríos” mi puerta está cerrada, que no al público. Ya lo advertí en mi primera entrada. Me sabe mal cuando asomo la cabeza y alguien me pregunta ¿Cómo es que no viniste? Por que yo, a no ser por males de fuerza mayor (sobretodo de mis menores), no dejo de venir a mi taller. Porque a las 7, justo antes de poner un pie en tierra, me doy diez minutos de saber quan maravilloso va a ser mi día, y cuando a las nueve abro el porticón me doy cuenta que no me equivocaba, el nivel de maravilla siempre es el mismo o mayor. Que bueno es venir a trabajar cuando lo que haces te fascina…
Me gusta que mi puerta esté abierta, eso es verdad. Ver pasar a Abdulah, al Gardelius o mi querida Paz de Vishuda (www.vishuda.com) y muchos más. Pero he tenido que cerrarla y allá voy a acabar el dicho, a puerta cerrada he currado de lo lindo y así me ha dado por pensar en aquello que me decía mi madre en cada chasco, que una puerta se cierra y cientos se abren.
Para muestra un botón          EnJOy



Tocado sombrerete, con diversos apliques y cristales. Encaje antiguo con rosa bordada. Lateral con tapiz antiguo tibetano. Aplique de lentejuelas de un lotecito parisino comprado a una señora divinamente viejita. Joya con strass vintage. Pluma verde botella antigua.
                          

Todos los tocados llevan una diadema forrada amorosamente y acabada con algún detallito de cristal o cuentas de colores. Las diademas se pueden cambiar y a sí mismo el tocado puede moverse de posición con tal de encontrar la ideal para cada una.También lleva perlitas y ámbar, más un lazo con cristalito en el centro.
 No me digáis que no es una bonita mi maniquí


                Abajo, pieza art decó en chistera con pluma antigua de avestruz y aplique de plumas


Y mi Neus, la mujer de Xavi (el manyà (el herrero)) me trajo estas plumas de perdiz. Muy femeninas y elegantes, para quien no se atreva con las chisteras (que algún día hay que atreverse porque son un placer)

Cada mujer tiene un tocado, es casi como si le perteneciera. A veces entra una clienta y me dice "es que a ti todos te quedan bien", y yo la miro (lo he oido tantas veces...), y se me antoja que aquel o el otro van a ser el suyo. Y acierto, queridas, acierto....

A Quererse que la Vida sOn doS días



2 comentarios:

Silvia dijo...

Me has tocado el alma, que hacia días que no tenía cuentas de colores, bonita.

anna blau dijo...

bonita tú! ven al mercantic si quieres colores! Petó