jueves, 24 de enero de 2013

Salta!



La soledad, cuando no se entiende, no hay quien la aguante. 
Yo misma me malentendí con ella mucho tiempo, y es terrible por que, en el peor de los casos, puedes estar rodeada, embullida y agobiada por un montonazo de gente y sentirte in out… fuera, esto es vox populi. 
Fruto del abismo, de la senda y del precipicio, de los pasos y de la ventanilla del tren.  Miro el camino del cuento, allí están tus huellas, las que me sostenían cuando no pude poner un pie detrás del otro.  
Ahora el tiempo a reprogramado mi cuerpo. 
El tiempo, solo ¿eh? Quien lo iba a decir. 
Y sufro una sabiduría interna espectacular. Mi cuerpo ha aprendido a escribir “mi mama me mima” sin una falta ¿qué te parece?
Esta semana he preparado nuevo catálogo. 


No se trata de un catálogo de temporada, ya que cada pieza es única y no se puede repetir, solo se trata de una pequeña muestra de lo que hago por si allá, en aquellos mundos, escuchan la música y la quisieran seguir escuchando. 


Lo de la soledad me ha venido cuando me he tenido que enfrentar a esto, ya que, como muchos sabéis, trabajo sola, sin un equipo, quiero decir. 
Yo coso, yo números, yo compro, yo vendo, yo fotos, yo... A ver, que no me tachen de no saber delegar, que no es el caso. 


Es algo, más bien, de circunstancia y hasta que el cambio nos separe, amén! 
Y de pronto pienso “se me hace grande, se me hace grande”, pero me suelto por puro amor a la adrenalina y a la confianza (no voy a decir por narices) y allí me encuentro a una Sonia que me apoya y acompaña, con las fotos y con la charla también. Me encuentro con una Ami que está a destajo, que madre no hay más que una pero es que esta va tan sobrada… Me cruzo con una Natalia, que me salva la vida mientras un pedrusco con nombre y apellidos cuelga de uno de mis tobillos. Mi Manu de siempre, mi nueva María  y el 1, 2, 3 de los “desconocidos” que ya adoro. Hasta David, el de la imprenta, me ha ayudado . Como un ángel, de verdad, me ha dado el empujoncito que necesitaba para llegar a mañana con ese París…
 ¿Soledad? Está claro que la vida es una carrera de obstáculos, en todo caso, qué bueno cuando uno empieza a disfrutar saltando.

Gracias a Todos equipo…
SALTAD!!!!!


1 comentario:

Siloca dijo...

No cambiaría nada... Y ya he empezado mi gran salto según sus órdenes!
Muacks