domingo, 22 de mayo de 2016

La Culpa de Todo es Nuestra


Las canciones tristes tienen siempre esa luz de final del túnel. 


Más triste que la canción triste es escucharla y no tener a nadie a quien tirársela encima, 
imaginar diecisiete puntos azules atravesando una frente por un ladrillazo de melancolía.

Y la culpa es nuestra, cuando gritamos que el mundo es de los valientes mientras el territorio de los cobardes nos empuja al abismo.

Toda la culpa es nuestra, dejar pasar la vida es un crimen aburridísimo.

Deberíamos abalanzarnos sobre Parrot cuando lo tenemos ahí, solo a un palmo, en medio de una jauría de perros y, probablemente, esperando a ser rescatado.
Toda la culpa es nuestra, por miedo a un mordisco de nada y a una herida mucho menos grave que un ladrillazo de melancolía nos quedamos calladas, en la esquina de la barra, esperando una mano en el hombro y un comentario inteligente, sobretodo inteligente, que nos haga reír y que nos lo haga todo más sencillo y que nos haga reír y que nos haga reír.


...Tenemos una suerte para la desgracia...

Y menos mal que disimulamos, que la culpabilidad nos sirve para pintarnos los ojos, las mejillas y los labios y que, simplemente, la culpabilidad no nos sangra.


Estamos solos por miedo y por vergüenza

Nos lo dijo Enric Ases en su espectáculo y todos quisimos llorar un segundo, una sola lágrima pero tatuada, a lo John Waters, por la verdad que escondía después de tanta parodia de lo cotidiano en el resto de un número brillante.

Si la queja le rebosa al día, atrás
si la enfermedad se adueña,
si la vida de los demás te interesa sobremanera,
atrás 
Dice el Cigala arrancándome la risa que clamo.

Mujer
que deshoja los rayos del sol por grandiosa
por gran Diosa
Te vas quemando los dedos, y quemando la ropa, y quemando ese reloj deshecho de ese mundo tan surrealista que te hace bailar. 

foto de Begoña Egurbide- Collsuspina 2008 

Nos da igual, por eso la culpa de todo es nuestra, porque seguiremos tirando del rayo con fuerza.
Levantando la falda al mar cuando la brisa te deja en el puerto, esperando un barquito de cáscara de nuez , un hola mariposa, un bálsamo insoluble que te desenrede y que se quede.



Y entre la poesía y la literatura llegaremos a nuestras vidas para ganárnosla con el sudor de nuestra frente, llegaremos a tender la ropa y a llenar, de besos que curan, los accidentes de nuestros hijos. 


Nos las daremos de buenas amigas, de buenas amantes y de estupendas trabajadoras y no fallaremos en nada. 
Taparemos las ojeras y nos disfrazaremos con jeans que te levantan el culo y seguiremos caminando y sopesando que, gracias a algún Dios, somos un poco más felices que desgraciadas, y que, aunque la culpa sea nuestra, gozamos del atrevimiento de hacernos cargo.



Buen domingo y buena semana y Love & Hats


Anna Blau
















4 comentarios:

Oscar Briz dijo...

me encanto, hubo frase que tanto que las tuve que releer varias veces, un saludo
yo tambien escribo como acifionado, te pongo mi
bloghttp://oscarbrizmene.blogspot.com.es/
O.briz

anna blau dijo...

Mil gracias Oscar.. me voy a tu blog!

Anónimo dijo...

Hola mariposa,
que sexy pueden ser las palabras,
estoy con Oscar,
releeo y releeo y releeo,
y descubro y descubro y descubro.
Gracias por contar.
El grumete malayo

anna blau dijo...

bello grumete,anda escríbeme tus coordenadas en un mail larguísimo. Un poco de olas, de mar. Gracias por un hola mariposa, necesario y reconfortante siempre. besos